Bizcocho ChoFit.

A nadie le amarga un dulce… ¿verdad? esto es así aunque tu estilo de vida sea saludable… Cuidarse y no disfrutar de los placeres de la vida no tiene porque estar asimilado.

Todo lo que consideramos “bueno” en cantidades insospechadas también puede resultar perjudicial para nuestra salud y aspecto físico. Yo siempre defiendo que en nuestra alimentación tiene que haber de todo, porque tenemos que disfrutar de lo que nos gusta, siempre en la justa medida.

Además, no tenemos porque marca ciertos alimentos con la etiquetas de “malos” o “buenos”, porque realmente cada cuerpo es un mundo y alomejor un alimento que me funciona a mi, no tiene porque funcionarte a ti, debemos conocernos nosotros mismos e ir jugando con lo que nos funciona.

Y sin más, vamos a por nuestro bizcocho…

Ingredientes:

  • 1 huevo.
  • 2 claras.
  • 110g de avena integral (yo uso una con sabor cookie de Energyum Sport).
  • 10g de levadura.
  • 80ml de leche de almendras (yo utilizo la de Mercadona 0% azúcares).
  • 1 yogur natural.
  • Crema de cacahuetes (100% cacahuete triturado).
  • Tableta de chocolate (75% hacia arriba).

PRIMER PASO. En un vaso de batir echamos todos los ingredientes, a excepción de la crema de cacahuetes y el chocolate.

SEGUNDO PASO. Batir la mezcla y echar en una bandeja de horno. Importante el papel de horno para que no se nos pegue el bizcocho.

Meter al horno durante unos 20 minutos (yo aconsejo ir mirándolo porque depende de cada horno).

TERCER PASO. Lo sacamos del horno y echamos una capa de crema de cacahuetes. IMPORTANTE, mirar que en los ingredientes ponga 100% cacahuete natural triturado (las listas de ingredientes mientras más cortas, mejor).

CUARTO PASO. Derretimos el chocolate con un poco de leche de almendras (recomiendo mirar la lista de ingredientes del chocolate y comprobar que el primero de ellos no sea azúcar).

Un vez derretido, lo echamos encima de nuestro bizcocho y a la nevera a enfriar.

Listo para disfrutar. Un quita antojo de chocolate saludable, espero que lo probéis y os guste.

Como planificar mi propio entrenamiento.

Para muchos será una tarea fácil, ya sea por experiencia o por tener a determinados profesionales que les ayuden; pero para otros será un mundo… Nunca debemos olvidar el desconocimiento que tenemos cuando nos embarcamos en algo nuevo y eso no es un problema, ni tenemos que avergonzarnos de ello, al contrario, aprendemos y avanzamos de nuestros errores. Así que empecemos…

Coge papel y lápiz. Toda buena organización, en cualquier aspecto de vuestra vida necesita ser plasmada, cuando uno ve las ideas sobre papel todo se hace muchísimo más sencillo; la organización es la base de todo.

Uno de los primeros puntos que vamos a anotar es el tiempo, de cuanto tiempo dispongo. Claro esta, que no va a ser lo mismo planificar mi entrenamiento si tengo 5 días que 3, o si dispongo de 2 horas que de 45 minutos, pero lo importante aquí es que la falta de tiempo no suponga una excusa para no hacerlo. Si al día solo tengo media hora, la aprovecho, no autoconvenceros que porque sea media hora no voy a conseguir nada o que es tiempo perdido, os aseguro que no, al final vuestro cuerpo os lo acabará agradeciendo y llegareis a notar el cambio, la única diferencia está en que tus objetivos tardarán más en llegar pero eso no quiere decir que no lleguen nunca; la constancia deberá ser vuestra mejor aliada, en lugar del tiempo disponible.

Ten en cuenta, que tus circunstancias nunca van a ser las mismas, no hay mejor momento que este, por la situación que estamos viviendo en España, para darnos cuenta como puede cambiar nuestra vida de un día para otro… ayer todo el mundo estaba trabajando sin tiempo para nada y hoy estamos encerrados con muchísimo tiempo de sobra, pues ahí voy, imagina que esa media hora en tu vida anterior la estuviste aprovechando y ahora que tienes más tiempo puedes hacer el doble, pues bien, todo lo que hiciste en esa media hora cada día estará ahí aunque no lo veas y ahora reforzarás y notarás el cambio muchísimo más que si no hubieras empezado nunca. Al final, lo mantendrás como un hábito que tu propio cuerpo te acabará pidiendo.

Vayamos por el siguiente punto, para qué objetivo voy a entrenar:

  • Si lo que buscas es aumentar la masa muscular, tendrás que centrarte en ello y olvidarte un poco del cardiovascular. Cada fase tiene su mecánica. Y si, al principio notarás algo de grasa por ahí, pero es normal, el cuerpo para aumentar necesita combustible y lo repartirá a sus anchas, una vez que consigas el volumen que deseas te centrarás en eliminar ese pequeño porcentaje de grasa que te sobra… Si no tienes prisa en aumentar la masa muscular y te preocupa coger mucho peso, puedes ir haciendo algo de cardio…
  • Si tu objetivo es mantenerte, porque ni quieres perder peso ni quieres aumentar volumen, puedes realizar un entreno mucho más flexible, puedes ir combinando ejercicios de fuerza con el cardiovascular, según vayas viendo tu evolución, comienza tu rutina haciendo ejercicios con pesas y termina corriendo en la cinta o pedaleando en bicicleta, siempre buscando lo que mejor se adapta a ti. Si notas que pierdes masa muscular, reduce el cardio y céntrate en ejercicios de fuerza. Aquí tu eres el que controla el entrenamiento, te iras conociendo y sabiendo que quieres en cada momento y así actuarás cada semana, según tus propias exigencias.
  • Por último, si lo que quieres es perder peso, igualmente tendrás que combinar ejercicios de fuerza con el cardiovascular, lo que ocurre en este caso es que el tiempo que dediques al cardio puede ser más prolongado. No cometas el error de pensar que porque hagas pesas no estas perdiendo, o que te pondrás ancho/a, ten en cuenta que cuando trabajas el músculo y lo aumentas tu cuerpo necesitará más energía para mantenerlo y con ello gastarás más… Cuando queremos perder nos obsesionamos con correr o andar horas y horas y nos da miedo quitar parte de ese tiempo para dedicarsélo a las pesas y nos olvidamos que el perder sin trabajar la fuerza, dejará a nuestro cuerpo flácido, sin embargo, si trabajamos el músculo, nuestro cuerpo se irá moldeando y adquiriendo una figura mucho más bonita y tonificada.

Bien, ya tendría en mi papel los días que voy a entrenar, el tiempo que dedicaré cada día y cuál será mi objetivo. Vayamos a la última parte del plan, como organizar el músculo o los músculos que entreno cada día. Realmente puedes organizarte como quieras, lo importante es entrenar correctamente, concentrarte en el músculo cuando lo trabajas y dedicarle más tiempo a esa parte que desde tu punto de vista necesita ser más trabajada.

Lo que no podemos olvidar, es no “sobreentrenar”, el músculo necesita tiempo de reposo, mi recomendación es que si un lunes entrenas piernas, al menos hasta el jueves no vuelvas a estimular las piernas porque el músculo para aumentar necesita su descanso. Pues bien, a partir de aquí os dejo mi recomendación de entrenamiento, pero ya os digo esto lo puedes adaptar a tu gusto.

Yo no lo llamaré lunes, martes… le pondré día 1, día 2, día 3 y día 4, el porqué… porque por más interés y ganas que pongamos no podemos evitar que en nuestra localidad haya días de fiesta, nos pongamos malos, etc… y personalmente pienso que nos agobiamos más cuando por ejemplo, el martes te toca piernas y como no hemos podido ir ya nos cerramos pensando que nos hemos saltado el entrenamiento y nos venimos un poco abajo, pues bien de la manera que os lo planteo, si el miércoles me toca día 2 y no puedo ir, el jueves hago ese día dos y continuo mi entrenamiento sin problemas.

  • Día 1: Pectoral y tríceps.
  • Día 2: Dorsal y bíceps.
  • Día 3: Piernas y hombros.
  • Día 4: Abdomen.

Recomiendo empezar por el músculo más grande para así no estar fatigados cuando pasemos al segundo.

Ya tendríamos planificado nuestro plan de entrenamiento, solo falta llevarlo a la práctica y ser constantes, así lograremos todos nuestros propósitos, porque el éxito depende más de tu constancia que de tu talento.

Berenjenas rellenas de atún.

Y pienso yo… ¿por qué cuidarse o llevar una alimentación sana tiene que estar relacionado con no comer de una manera deliciosa? El buscar recetas, innovar, utilizar todos los ingredientes que nos benefician y combinarlos a nuestro gusto, hará que nuestra alimentación no suponga un sacrificio, si no que disfrutemos de ella.

Pues bien, aquí os dejo mi primera receta y una de mis preferidas. Yo suelo hacerla para cenar porque normalmente no incluyo carbohidratos por la noche, la merienda suele ser la última comida en la que los incluyo; esto no significa que debáis hacer lo mismo, cada cuerpo es un mundo.

Necesitaremos 2 berenjenas, con las que nos saldrán 4 raciones. Yo suelo comer 2 una noche y otras 2 otra noche, caliento al microondas y listo.

Y sin más vamos a ello.

Ingredientes:

2 berenjenas – 2 ajos – 120g de cebolla – 4 latas de atún natural – aceite de oliva – sal – 1k de tomate natural.

Preparación:

PASO 1. Cortar las berenjenas por la mitad y hacer pequeños cortes en el centro.

PASO 2. Cocer las berenjenas hasta que estén tiernas, ponerlas a escurrir y esperar a que enfríen.

PASO 3. Quitar el relleno de la berenjena y molerlo.

PASO 4. Hacer el relleno de la berenjena. Picar los ajos, la cebolla y refreír con aceite de oliva (yo utilizo 6 cucharaditas). Al refrito le añadimos la berenjena molida y lo movemos todo durante unos minutos. A continuación, escurrimos las latas de atún y lo desmenuzamos para añadirlo a la mezcla. Volvemos a moverlo todo durante varios minutos y añadimos la sal (utilizo sal del Himalaya y poca cantidad) junto con el tomate (yo utilizo una receta casera que os dejaré por aquí más adelante). Por último, mover todo a fuego medio hasta que veamos que está hecho (unos 15 minutos).

PASO 5. Rellenar las berenjenas con la mezcla que hemos hecho y servir.

Comida sana y deliciosa para repetir.

Aquí os dejo otro poquito de mí, que espero que probéis y os guste.

¿Qué es para mí llevar un estilo de vida fitness?

Si buscamos por internet, podemos encontrar muchísimas definiciones sobre fitness, y muchas referencias con respecto a este tema, por eso mi objetivo no es proporcionaros una vez más una definición específica, sino todo lo contrario, contaros que significa para mí llevar una vida fitness. 

Para qué queremos definiciones preestablecidas, si lo importante aquí es que nos identifiquemos con lo que hacemos o queramos hacer, entendernos de una manera coloquial, no quiero que leáis y se quedéis con dudas o simplemente no lo llevéis a la práctica porque no lo veáis del todo claro.

Sin ir más lejos, para mí, el fitness es un estilo de vida, una forma de mantenerme fuerte y mejorar mi salud y bienestar; no lo digo por decir, sinceramente, no se quien estará al otro lado de la pantalla, leyendo esta parte de mí, pero si nunca has practicado deporte, no puedes imaginar el enorme placer que causa cuando terminas tu rutina de entrenamiento, estiras, llegas a casa y te das un baño, es una sensación de lo más placentera, para mí, no hay nada mejor, os lo recomiendo. Si, no nos vamos a engañar, este estilo de vida es un poco “sacrificado”, claro, no te voy a negar que millones de veces cuesta ir a entrenar o me apetece comer algún alimento que no entra dentro de mi dieta y tengo que evitarlo… pero no lo cambiaría, eso se reduce a un mínimo momento del día en el que disfrutaría dos minutos, pero lo que hago, lo que hago con mi vida, lo disfruto cada segundo, me veo con fuerzas, me siento bien conmigo misma, me pongo la ropa y me gusta lo que veo, y no porque yo tenga un prototipo de cuerpo definido, en el que piense que todo el mundo tenga que estar igual, no no, ni mucho menos, yo me refiero a sentirme bien conmigo misma, a vivir la vida que deseo y a ver reflejado en el espejo lo que YO quiero para mí, que no necesariamente tiene que ser lo que guste a los demás, pero si sumamos el aspecto que quieras conseguir con ese bienestar interior, tenemos el combo perfecto.

¿Qué deberías tener claro?

Cual son tus objetivos, como he dicho anteriormente, no se basa en ser la más delgada, ni la más fuerte, no, yo pienso que tienes que buscar lo que realmente quieres para ti y te hace feliz, no lo que esté marcando la sociedad. Elige lo que te gusta, sin pensar en el que dirán, ¿por qué? porque muchos sueños se habrán quedado en el camino por el simple hecho de pensar que dirán los demás… yo defiendo que vivas la vida que quieras vivir, si no te haces feliz tu mismo, nadie lo hará.

Creo que la mejor forma de comenzar es contaros un poco mi caso, porque lo bueno de todo esto es poder sentirnos identificados con otras personas, saber que no todo es tan fácil como parece, que detrás de cada foto que vemos, hay mucho sacrificio y esfuerzo y también, claro que si, momentos de bajón, porque no siempre estamos arriba y una foto solo muestra de ti ese instante, pero detrás, detrás hay mucho más.

No soy partidaria de hacer comparaciones, ni basar la motivación en el deseo de parecerse a otro persona, porque creo que sería el mayor error, ¿por qué? porque cada cuerpo es un mundo y hay que aprender a quererse, y sí, es complicado, a veces ni yo misma se hacerlo, pero tenemos que intentarlo, nuestra meta tiene que ser superarnos, alcanzar la mejor versión de nosotros mismos, pero no compararnos con nadie, mejor podríamos llamarlo “referentes”.

He pasado por muchas etapas, en la última y más reciente me obsesione con perder peso, mi único fin era pesarme y que ese peso cada vez fuera menor, sin pararme a pensar que la masa muscular también era importante. Y no porque no lo supiera, porque tenía muy clara la teoría, pero no la estaba aplicando bien. Me cegué y no veía más allá, me lo decían mis padres, mi pareja y yo seguía sin darme cuenta, hasta encontrar mi sitio, Pepe Gym. Tenemos que tener presente, que en todo este mundo lo importante no es la ropa que lleves a entrenar, ni que las máquinas sean las mejores, ni todas estas circunstancias materiales que nos rodean, lo importante aquí son las personas, esas que te tienden la mano, y te ayudan a mejorar. Ese es el caso de Pepe, o mejor dicho “Pepe Gym”, como a él le gusta que lo llamen, una persona humilde, que te da la mano y busca sacar lo mejor de ti, te empuja hasta el límite y como el diría “si duele, mejor”. Empecé a entrenar con él, mi motivación crecía por días, crecía y crece, y ahí es donde me di cuenta de lo que necesitaba, ese “empujoncito”, ese empujón que te anima a seguir, a dar lo mejor de ti aunque no puedas y al final llegas a la conclusión de que no necesitas el mejor gimnasio ni el más caro, si no al mejor profesional.

Pues bien, empecemos, pienso que el primer paso sería marcar cual es tu objetivo, perder peso; mantenerte o aumentar masa muscular. Considero que es una de las claves para conseguir lo que buscas, porque no vas a comer lo mismo, ni entrenar de la misma manera según te enfoques en uno u otro objetivo. Eso sí, no descartemos nunca el entrenamiento de pesas como vía para perder peso, porque todavía hay muchos mitos que afirman que entre pesado solo sirve para “ponerte ancho/a”.

No pretendo llevaros por un camino que no queráis, ni mucho menos que compartáis cada opinión que escribo, cada uno es libre de elegir la vida que desee llevar. Mi objetivo como ya dije, es contaros mi experiencia e intentar daros la mejor parte de mi, con ayudar o inspirar a una sola persona, ya me siento más que satisfecha, así que imaginad si esto me sale bien, seré la más afortunada del mundo, porque escribir me da la vida y ayudaros desde la sinceridad y la humildad pues mucho más.

A partir de aquí, que empiece la acción.

No será fácil, pero sin duda vale la pena.

Dentro de un año desearás haber comenzado hoy…

¿Cuál es el camino que debemos seguir para lograr nuestras metas…? No rendirte, tener claro porque empezaste, cual fue esa idea que te hizo dar el primer paso, si lo quería en ese momento… ¿por qué no ahora? ¿por qué tirar la toalla y no seguir intentándolo hasta lograrlo?

No se trata de obligarte, se llama disciplina, disciplina es esa capacidad que tenemos que nos empuja a seguir hacia delante, aunque nos cueste. Tenemos que tener claro que todos los días de nuestra vida no van a ser iguales, que unos tendremos ganas de comernos el mundo y otros todo lo contrario, nos veremos sin fuerzas, sin ganas de seguir y abandonar nuestros sueños, porque nos miramos y nos vemos mal, porque nos parece que no vemos resultados o que estamos estancados, y ahí esta tu fuerza, en mirarte, ponerte delante de un espejo y pensar “yo puedo”, incluso gritarlo, convéncete.

Los resultados para mí, vienen a largo plazo, no soy de medir los avances en días o pocas semanas, suelo echar la mirada hacia atrás cuando llevo cierto tiempo dedicándome a algo y ahí es cuando noto la diferencia. Pensemos que si en días o pocas semanas notáramos los cambios, todo el mundo lo haría, ¿por qué? porque sería fácil, y a mí lo fácil no me gusta, sencillamente porque lo que fácil viene, fácil se va. Cuando algo te cuesta sudor y esfuerzo, además de disfrutar más los resultados, el tiempo dedicado a ello te ayuda a ganar ese hábito en tu vida, hace que eso dure y permanezca y te incite a seguir, no como un objetivo a corto plazo, si no a convertirlo en tu estilo de vida, con el que cada vez te sentirás mejor.

Motivarse, motivarse es la clave, recordarte cada día porque empezaste, y con esto no solo hago referencia al fitness, sino a la vida en general, porque lo bonito de conseguir algo es mirar atrás, ver por donde comenzaste y ser consciente de hasta donde habéis podido llegar o lo que habéis podido lograr y pensar eso lo he conseguido yo, soy capaz de hacer lo que me proponga…

“Seguir cuando crees que ya no puedes más, es lo que te hace más fuerte y diferente de los demás”

Y por qué no empezar…

Empezar… empezar es complicado, en cualquier ámbito de la vida cuesta dar el primer paso… pues así me encuentro yo, con las dudas y los nervios de como saldrá este proyecto, proyecto que nace desde la ilusión, ilusión por compartir con vosotros cada mínimo conocimiento o experiencia vivida.

No soy profesional, pero a veces eso no es lo más importante ni lo que decide si serás bueno en esto o no, a veces lo que importa es disfrutar con lo que haces, intentar superarte cada día y dar siempre lo mejor de ti, porque sí, porque te gusta y es parte de tu vida. Todo resulta más sencillo así, y parece que de esa forma el miedo desaparece y el arriesgarte cuesta menos, que ni lo piensas, te atreves.

Pretendo motivaros, ayudaros y aportaros lo poco o mucho que pueda y eso se traduce en ayuda, ayuda que para muchos será insignificante pero que para otros será un mundo, porque como me pasó a mi, cuando empecé no tenía apenas conocimientos sobre el tema y cuando leía o veía videos cada vez me picaba un poco más la curiosidad y me terminó enganchando, pero claro no tenía recursos para llevarlo a cabo sola, tenía lagunas que no sabía como resolver o a quién preguntar y por eso mi objetivo es daros, daros todo lo que necesitéis y este en mis manos… Empezar hay que empezar, si después uno decide que no es su camino, que no lo disfruta, pues intenta buscar alternativas, pero empecemos, como yo estoy haciendo HOY…